Presentación



Ser una persona con discapacidad no significa haber perdido capacidades, sino tener otras. Lo importante es aprovechar estas capacidades y en el deporte, esto es lo fundamental.

La práctica deportiva en todas sus modalidades hace que se experimenten, de forma muy especial, sentimientos de identidad, solidaridad y compañerismo, que refuerzan la autoconfianza, disponiendo así de más recursos físicos y psíquicos de lo que creemos.

El Deporte en el discapacitado tiene su origen en el ejercicio terapéutico y se desarrolla junto con la rehabilitación física. Nace de la necesidad de motivar al lesionado para el ejercicio que precisaba su recuperación. Poco a poco se fue desligando de este sentido terapéutico y se convirtió en una actividad recreativa y de competición.

El deporte es más que la entrega durante la competición. Y más que solo mirar...

El resultado no se mide en el número de canastas, es el propio esfuerzo y el compromiso de ser constante lo que te da la victoria.

LA JUNTA DIRECTIVA